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Casi 800 contratistas muertos en Irak desde la invasión 7 febrero, 2007

Posted by marconius in El problemático Oriente.
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A tenor de las últimas investigaciones e informes que la administración estadounidense está haciendo por fin para saber exactamente qué sucede con los miles de contratistas civiles que tiene empleados en Irak, y de los que hasta hace bien poco no sabía ni tan siquiera su número exacto, un nuevo dato significativo ha salido a la luz, para unirse al resto de conclusiones reveladoras a las que se está llegando durante estos últimos meses de indagaciones:

En Irak, desde la invasión de marzo de 2003 hasta el 31 de diciembre de 2006 han muerto nada menos que 770 contratistas, y 7.761 han sido heridos. La segunda mayor fuerza de ocupación, pensada para actuar alejada de la primera línea, es también la segunda que más bajas ha sufrido en una guerra en la que la primera línea es… cualquier lugar.


Las cifras que el Departamento de Trabajo Estadounidense arroja son claras: 770 contratistas muertos y 7.761 heridos desde marzo de 2003 hasta finales del año pasado. De entre todas estas bajas, el Departamento de Trabajo de EEUU no especifica en sus informes en qué casos se trata de muertes debidas a una causa natural o a una acción hostil, como tampoco concreta la nacionalidad del contratista, la empresa para la que trabajaba o la actividad que estaba llevando a cabo.

Lo único que sí reflejan con claridad estos datos es que las bajas entre los contratistas civiles que trabajaban para firmas americanas han aumentado rápidamente durante el año pasado, con al menos 301 muertes en Irak durante todo el 2006, incluyendo 124 tan sólo en su último trimestre.

Esta nueva cifra se une a la de un censo hecho hace poco por el Comando Central Estadounidense (ver 100.000 contratistas en Irak) y que arrojaba una cifra de más de 100.000 civiles trabajando en Irak para los EEUU, una cantidad bastante mayor que las previsiones y cábalas que se habían hecho hasta aquel momento a falta de datos oficiales.

En aquel censo tampoco se discriminaba entre nacionalidades, y además no se contaba con los subcontratistas, por lo que es muy posible que el número real sea todavía mayor. También en aquella ocasión, y de forma aproximada, se había intentado realizar una primera estimación “seria” del número de contratistas muertos, que se había fijado ya en 650 fallecidos, cifra que al aprecer se quedó bastante corta por lo que reflejan estos nuevos datos.

El único intento existente hasta hoy de realizar una lista detallada y pormenorizada de contratistas muertos en Irak es el que viene realizando la página Web icasualties.org, que intenta recoger nombre, nacionalidad, fecha, lugar, compañía empleadora y circunstancias de estas muertes, siempre que de ellas sus organizadores, o los medios de comunicación en general, puedan hacerse eco.

Evidentemente, y como se avisa en la propia página, se trata de una lista incompleta en la que, de hecho, no hay más de 385 casos confirmados hasta la fecha, debidos tanto a acciones hostiles como a causas naturales, una cifra muy por debajo de la que ahora ofrece el Departamento de Trabajo de EEUU.

Trailer atacado en Irak

Las bajas de la segunda fuerza de ocupación de Irak

Con un maremagnum de 100.000 contratistas de muy distinta nacionalidad y dedicación, y un número indeterminado de subcontratistas empleados por todo el país en apoyo de las tropas estadounidenses, las empresas privadas contratistas son realmente la segunda fuerza ocupante del país, por encima de la tercera que es el Ejército Británico (actualmente con unos 7.000 soldados) y sólo por debajo de los aproximadamente 140.000-150.000 soldados del Ejército estadounidense (que estos días van aumentando debido a los nuevos refuerzos).

Podría decirse que han sufrido una cantidad de bajas a la medida del importante papel que desempeñan: 770 es un número de muertes sólo superado por las 3.103 que hasta hoy, día 7 de febrero de 2007, han sufrido las tropas estadounidenses en Irak. Las muertes entre las fuerzas británicas tan sólo llegan a las 131, y las de las demás naciones coaligadas suman todas juntas solamente otros 123 muertos.

Sin embargo, y aunque parezca mentira incluso a pesar de que se hayan hecho públicos estos recientes datos, los solicitantes de empleo continúan inundando las oficinas de los contratistas con peticiones y currículums.

Las empresas contratistas tampoco quieren dar demasiados detalles

Las empresas que han perdido a estos trabajadores (ver: Mercenarios en la Práctica), aunque aporten algunas cifras, tampoco se muestran muy dispuestas a revelar los detalles de estas muertes por muy diversas razones.

KBR por ejemplo, que tiene oficialmente 50.000 empleados y subcontratistas trabajando en Irak, Kuwait y Afganistán, aseguró hace muy poco que 95 de sus empleados y subcontratistas habían muerto y que 430 habían sido heridos por acciones hostiles en esos tres países, pero no dio más detalles.

“Para evitar poner en peligro la seguridad de nuestros empleados y subcontratistas no detallaremos los datos exactos” dijo la portavoz la compañía Melissa Norcross.

A nadie se le escapa que, además de por esas razones de “seguridad” que aluden, se trata también de una cuestión de prestigio.

Mal asunto para algunos

El coste humano de la guerra de Irak (especialmente el propio, porque ya ni hablemos del de los iraquíes) es uno de los grandes lastres de la administración Bush. Ante la opinión pública estadounidense es de sobra conocido que una de las cosas que más ha causado malestar y rechazo y ha ayudado a su vez a hacer cada vez más impopular la guerra ha sido el de los soldados estadounidenses muertos en Mesopotamia día sí día también.

Hasta el momento, el Pentágono ha omitido incluir las muertes de contratistas, incluso las de contratistas norteamericanos, entre las cifras oficiales de las bajas de Irak.

Evidentemente no hay ningún interés en sumar más muertes, y además, servirse de una fuerza que en muchas ocasiones desempeña misiones de combate o interroga a los prisioneros pero que no se trata del propio Ejército diluye las responsabilidades, entre ellas la obligación de informar de pérdidas.

Los expertos militares estimaban en su día que las bajas entre los contratistas representarían seguramente cerca de un 10% de las bajas totales sufridas por los militares. Sin embargo, si las cifras del Departamento de Trabajo resultan correctas, el coste humano de la ocupación en la guerra de Irak ascendería en términos “oficiales” en casi un 25% más, pues habría que añadir a estos 770 contratistas muertos a las bajas oficialmente reconocidas, lo mismo que los 7.761 heridos.

Haciéndolo así, como exigen desde hace tiempo muchos familiares norteamericanos de contratistas muertos o heridos en Irak que buscan reconocimiento, los muertos totales de la ocupación sumarían 4.113 (contando a todas las fuerzas ocupantes) y los heridos más de 30.000 solamente entre contratistas y soldados de EEUU.

El efecto sobre la opinión pública de estas nuevas cifras sería más que previsible. Esto precisamente lo apuntaba la congresista demócrata de Illinois Jan Schakowsky, quien ha introducido una iniciativa para obligar a la administración a informar al Congreso de EEUU sobre las bajas entre los civiles. “Creo que la gente ha perdido mucha paciencia con esta guerra, eso ya sin contar con estas otras 770 personas que han muerto. Imaginen cuál sería la reacción pública si salen a la luz estas nuevas cifras de bajas. ¿No estaríamos acaso más cerca de los 4.000 muertos?”

 

Una frase que bien puede resumir la actitud oficial que se ha tenido con respecto a estos contratistas muertos es la que se le atribuye a una tal Hollie Hulett, cuyo marido, Stephen, un camionero, murió cuando su convoy fue emboscado en abril de 2004. Hollie dijo en su día al respecto: “Muchos de ellos han muerto, y no son reconocidos. Se les ha escondido bajo la alfombra”.


(ataque contra un todoterreno de contratistas de seguridad en Irak)

Comentarios»

1. Bernardo (de Argentina.) - 25 marzo, 2008

Es terrible, muy duro. Si me lo permiten reso por Ustedes, y sus compañeros.

Bernardo

2. Ivor Idler - 18 junio, 2008

Estan acabando con toda una cultura y un pais, no importandole para nada el sufrimiento humano. Estupidos los que caen en la trampa de una supuesta lucha por la “libertad”. ¿Por la LIBERTAD de quien?. Es por la LIBERTAD ECONOMICA de quienes promueven esas guerras. Por eso es justo que mueran unos cuantos Americanos, que a lo zumo no es nada en comparacion con los Iraquies muertos y heridos y sometidos a todas clases de humillaciones y carencias. Cada quien tiene lo que se merece y llegara el dia en de deban pagarlas todas, ya sea en esta vida o en la siguiente


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