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Google Earth, última arma usada por los “terroristas” en Irak 1 febrero, 2007

Posted by marconius in El problemático Oriente.
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Cuando los soldados británicos penetraron en una de tantas casas de iraquíes en las que habían irrumpido en el transcurso de las últimas redadas masivas que llevaron a cabo en la sureña ciudad iraquí de Basora seguro que debieron de quedarse como poco perplejos ante lo que encontraron.

Los soldados de la reina vieron con asombro lo que parecían unas fotos impresas tomadas desde el aire y que mostraban con todo lujo de detalle las bases del Ejército británico en Basora, precisamente las mismas bases en las que ellos estaban acantonados.

Puede que los oficiales de inteligencia pensaran primero, sólo con saber esto, en una tremenda conspiración fraguándose contra sus fuerzas, pues las imágenes habían sido tomadas ¡por satélite! ¿Acaso había una gran potencia implicada en la guerra? Nada más lejos. Las imágenes de las bases habían sido obtenidas sencillamente del programa Google Earth.


Imágenes de Basora antes y después (Fuente: http://www.theregister.co.uk/2007/01/17/google_erases_brit_bases/page2.html)

Las fotos obtenidas con el Google Earth formaban parte de los numerosos documentos que los británicos hallaron en las masivas redadas y registros que han llevado a cabo en la sureña ciudad iraquí de Basora durante estas últimas semanas.

Que las fotos estaban siendo usadas o iban a serlo para atacar sus bases parecía más que evidente, teniendo en cuenta en manos de quién se encontraban, y más aún cuando, en la parte de atrás de una de estas imágenes, que mostraba el campamento del Ejército británico en Basora instalado en el hotel Shatt al Arab (el hogar de más de 1.000 hombres del Regimiento Staffordshire), los presuntos insurgentes en cuya casa se había incautado las imágenes habían escrito “la longitud y la latitud precisas” de dicha posición, según aseguraron los militares británicos.

“Creemos que usan Google Earth para identificar las áreas más vulnerables, como las tiendas”, decía al respecto un alto responsable militar de inteligencia británico. “Estamos convencidos de que las usan para planear ataques. Nunca hemos tenido pruebas de que hallan alcanzado deliberadamente algún área de este campamento usando estas imágenes, pero presumiblemente pensaban usarlas para eso.”

Al poco tiempo la noticia saltó a la prensa. El diario inglés Telegraph anunciaba a mediados de enero: “documentos hallados durante incursiones en los hogares de insurgentes la semana pasada descubren impresiones de fotografías tomadas de Google”. “Las imágenes muestran con detalle los edificios dentro de las bases y las áreas vulnerables como las tiendas de campaña, los bloques de aseo y baños, y los lugares donde los ligeramente blindados vehículos Land Rover están aparcados”. Y seguía: “Desde que se encontraron los mapas, los directores de inteligencia están investigando huellas de los lugares en los que caen los proyectiles de mortero para ver si los insurgentes los están usando para precisar las zonas más débiles de las áreas protegidas.”

Retiren esas fotos

Así pues, los militares británicos comenzaron a presionar a Google para que retirase cuanto antes esas peligrosas imágenes. Al parecer, Google actuó primero con algunas reticencias. En un primer momento uno de sus responsables argumentaba contrariado que sus contenidos eran públicos y podían ser usados por los “buenos” lo mismo que por los “malos”.

No obstante estas reservas iniciales, en Google no tardaron en declarar que “desde luego estamos siempre preparados para escuchar las peticiones de los gobiernos”, y finalmente quitaron las imágenes y las reemplazaron por otras de la misma zona tomadas antes de la invasión del 2003, en las que no había por tanto ni rastro de la presencia británica en el lugar.

Sin embargo, según parece la medida, además de torpe, ha llegado demasiado tarde. Los informes del Telegraph aseguran que las impresiones de las bases “están siendo vendidas en el mercado de Basora a las milicias”, sugiriendo con ello que las medidas de Google habían llegado quizás demasiado tarde.

Lo cierto es que, aparte de la idea de que las imágenes se estén vendiendo en los mercados de la ciudad, nadie puede asegurar que las fotos sustraídas fuesen los únicos ejemplares, y por tanto nadie puede saber cuánta gente tendrá en su poder dichas fotos.

Y lo que es peor: a pesar de haberse quitado de Google Earth, el susodicho material “sensible” sigue disponible en la red.

Fotos de una base aérea británica en Basora (Fuente: www.theregister.co.uk)

(hay muchas otras fotos de bases militares tomadas con el Google Earth. Para ver más pincha en la foto.)

¿Quién ataca a los británicos en Basora?

Basora es otra zona peligrosa para las fuerzas ocupantes. Hasta le fecha, 94 soldados de la coalición han muerto en la provincia, casi todos británicos, y son muy comunes los ataques esporádicos de mortero o cohetes contra bases militares, las emboscadas callejeras o los ataques explosivos contra las patrullas. Aunque no se llega ni de lejos al extremo de peligrosidad que reina en otras poblaciones de Irak como Bagdad, Mosul o cualquier lugar del triángulo sunní, recientes sucesos demuestran hasta qué punto no ha estado nunca bajo un control efectivo de las fuerzas británicas que la ocupan desde marzo de 2003.

Aparte de las masivas redadas durante las cuales se encontraron las fotos de Google, hace también muy poco tiempo tuvo lugar otro suceso paradigmático: tropas británicas irrumpieron por la fuerza en una comisaría de la policía iraquí de Basora, desarmaron a su dotación, libraron combates con hombres armados sin identificar, liberaron a los 127 prisioneros que había dentro de la comisaría y después se retiraron tras volar el edificio.

Los mandos británicos justificaron su acción porque, al parecer, la unidad de policía asaltada había sido infiltrada por “elementos contrarios a la coalición” que iban a ejecutar a todos los prisioneros. Según el Ministerio de Defensa británico, ese centro policial se había convertido en “un poderoso símbolo de opresión y corrupción” para la población de Basora.

Ese hecho refleja el que cada vez más parece el nuevo conflicto en ciernes que, ya gestado, está a punto de estallar en Irak: el de las milicias chiíes.

Soldado británico sale de su vehãulo alcanzado en un ataque en Basora

Las milicias, el nuevo enemigo

Para las tropas ocupantes la situación actual en las relativamente pacíficas zonas chiíes de Irak podría definirse como de “tensión latente”, debido precisamente a esos “elementos contrarios a la coalición” antes citados: las diferentes milicias chiíes que actúan amparándose en la cobertura que obtienen de la corrompida e infiltrada administración del gobierno iraquí, y que últimamente chocan cada vez más con los ocupantes por el control del país.

Si bien es cierto que, por lo menos hasta ahora, y muy al contrario que en las zonas sunníes, la mayor parte de los grupos políticos chiíes se han aliado con los ocupantes o al menos así lo han hecho creer (desde que la milicia de Al-Sadr se enfrentara a los norteamericanos en la primavera de 2004 no se han vivido más enfrentamientos directos a gran escala), no todos los chiíes son amigos:

Para empezar, chiíes y ocupantes han sido siempre unos aliados meramente circunstanciales. Los primeros han visto nacer una nueva etapa de libertad bajo la ocupación en la que han conseguido la autonomía, el control de la administración y el liderazgo político. Los segundos se han servido de una sumisa mayoría chií para controlar la mayor parte del país.

Pero estos últimos se han dado cuenta últimamente de que, a medida que estos supuestos aliados han ido cimentando su creciente poder (dominando el gobierno, la administración, la policía, el ejército…) también ha crecido en paralelo el poder de las milicias, un fenómeno que muchos de los más influyentes grupos chiíes parecen llevar emparejado como un presente envenenado, sobretodo cuando se percibe detrás la presencia de Irán.

Las milicias chiíes son en verdad muy diversas, tienen objetivos distintos y a veces opuestos, y merecen ser tratadas como un tema aparte: para empezar no todas las fuerzas chiíes se valen de milicias, pero sí parece que todas las milicias tienen una fuerza política detrás. Todas ambicionan poder e influencia y por ello están abocadas a enfrentarse a la ocupación, salvo que unas la ven como un mal necesario y otras directamente como un obstáculo. Unas tienen detrás el apoyo de los grandes partidos políticos chiíes, otras al parecer tienen fuertes lazos con Irán (las Brigadas Badr) y otras parecen ir a su aire (el Ejército del Mahdi de Muqtada Al-Sadr). Unas colaboran con los ocupantes o así lo hacen ver, otras se limitan a no enfrentarse a ellos, y otras les hostigan abiertamente.

Últimamente ha habido señales claras de hasta qué punto este conflicto soterrado está cada vez más cerca de aflorar: La reciente demonización de Al-Sadr (más peligroso que Al Qaeda según el Pentágono), y el creciente acoso a sus fuerzas, el arresto de agentes iraníes en Irbil acusados de entrenar milicias hostiles a los invasores, la reciente autorización de Bush a sus tropas para matar a cualquier agente iraní en Irak si se considera sospechoso, el secuestro y asesinato de cuatro soldados estadounidenses en Nayaf (ciudad chií) de manos de un grupo de hombres disfrazados de soldados aliados, los sangrientos combates librados durante estos últimos días en esa misma ciudad contra una desconocida milicia chií…

Para ambos bandos, no obstante, un enfrentamiento directo no sería muy adecuado en el contexto actual: Los chiíes se las tendrían que ver con las iras del ejército de la coalición. Los ocupantes por su parte se verían combatiendo abiertamente, además de contra los insurgentes sunníes, contra los grupos chiíes, lo que extendería el conflicto hasta límites insospechados. Además, ante la incertidumbre de un cada día más posible enfrenamiento con Irán no es muy aconsejable abrir nuevos frentes en la retaguardia, precisamente contra una comunidad que cuenta con estrechos lazos con este país y que podría alinearse con el enemigo una vez comenzara el conflicto.

 

De ahí que continúe este enfrentamiento soterrado en el que grupos de insurgentes se valen de mapas de Google para bombardear esporádicamente las bases británicas. De vez en cuando hay algún muerto aquí y allá, y mientras tanto los bandos van tomando subrepticiamente posiciones a medida que el momento de la confrontación final parece acercarse poco a poco.


(¿Una pista de porqué quizás los iraquíes no quieran a los británicos en Basora?)

Comentarios»

1. Google Earth sigue desvelando secretos militares « Recodo Inquieto - 10 julio, 2007

[…] Estas fotos habrían sido utilizadas, según los británicos, para perpetrar ataques de precisión contra sus bases militares en Irak, por lo que comenzaron a presionar a Google hasta que la empresa estadounidense (no sin reticencias) retiró finalmente las problemáticas fotos y las sustituyó por otras tomadas antes de la invasión de 2003 para evitar que pudiesen seguir siendo utilizadas en un futuro contra las fuerzas de la Coalición (ver: “Google Earth, última arma usada por los “terroristas” en Irak”). […]

2. orlando - 14 septiembre, 2007

yo soy argentino tengo 16 años y me gustaria formar parte la asociacion terrorista


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