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Alejandro y Ana, lo que España no pudo ver 25 enero, 2007

Posted by marconius in Curiosidades.
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Navegando por la red vi el otro día de pura casualidad en el blog de Ignacio Escolar (Escolar.net) un fragmento grabado y colgado en Youtube sobre la obra de teatro “Alejandro y Ana, lo que España no pudo ver” que Animalario representó por nuestro país durante dos años desde comienzos de 2003.

El vídeo me llamó la atención no solamente por sus connotaciones políticas más que evidentes y la soterrada ironía que conlleva y con la que comulgo plenamente (esto al margen), sino también porque yo mismo fuí espectador de aquella obra y de aquella escena, cuando Animalario la representó en el local Paladium de Valladolid.

Me he animado a colgar aquí el fragmento que ví en la página de Escolar y que me trajo tan gratos recuerdos, así como otro también muy gracioso pero de menor carga filosófico-político que del mismo modo guardo en mi memoria con agrado.


Para comentar un poco la obra, tremendamente divertida e interpretada por unos actores a la altura de las circunstancias (Alberto San Juan, Javier Gutiérrez, Roberto Álamo y Guillermo Toledo) decir que se inspiraba en la fastuosa boda que el entonces presidente del Gobierno, José María Aznar, celebró por todo lo alto (con grandes personalidades invitadas procedentes de dentro y de fuera de España, como Blair o Berlusconi) con ocasión del enlace de su hija Ana Aznar con Alejandro Agag en septiembre de 2002, y partía del estimulante propósito de realizar una aguda y ácida sátira política tratando de mostrar jocosamente al público una hipotética versión de cómo pudo haber sido la celebración por dentro (puesto que nadie la pudo ver, excepto los invitados, ya que se condujo de forma totalmente privada).

La obra tenía además en su realización un planteamiento muy original: actuar entre el público, simulando que éste es en muchas ocasiones parte del decorado de la propia obra, como si fuesen los comensales que asisten al banquete de la simulada boda. Para ello, las butacas de los espectadores se colocaban entre mesas y sillas como si estuviesen preparadas para recibir a los comensales de un gran ágape en vez de al público de una obra de teatro. La sorpresa de quienes no nos esperábamos una disposición tan original era mayúscula, y aumentaba cuando durante los primeros minutos de la acción veíamos a los actores interpretar sus papeles entre nosotros, en ocasiones justo a nuestro lado, y en ocasiones incluso sirviéndose de nosotros mismos.

Otro elemento original y estimulante era el hecho de que tan sólo interviniesen los cuatro actores antes citados, que se desdoblaban en multitud de personajes distintos de toda condición en unos pocos segundos y sin apenas hacer uso de vestuario o maquillaje alguno para naturalizarse en sus diferentes papeles.

 En fin, una divertida y fresca sátira política que yo recomendaría a todo el mundo si fuese posible volverla a ver. De momento, que testimonien lo que he dicho estos dos vídeos.


Comentarios»

1. Javier Medina - 30 enero, 2007

Hola Marcos.

La verdad es que hubiese sido divertido saber antes de la existencia de esa representación teatral. Me encantaría ir a verla.

Sólo te puedo decir que los que de algún modo hemos analizado la figura de Aznar coincidimos en que esa boda fue el punto álgido de su segundo mandato. El momento en el cual alcanzó su máximo poder personal y profesional. Había sido reelegido por mayoría absoluta, era la referencia del centro derecha europeo y hasta la presidencia de la UE pasaría por sus manos. Para colmo se encuentra con que la boda de su hija atrae a los hombre más poderosos del viejo continente y por ello se siente una especie de Napoleón el día en el que se autocoronó como emperador.

De ahí que se comportase como se comportó después.

Me gustaría también hacer hincapié en que Agag metió un buen braguetazo por su parte. Ana Aznar había roto con el chico con el que salía y sus padres se vieron obligados a dejar de veranear en Oropesa del Mar porque la niña no quería volver a ver a su ex (sí, ésa misma que decían que era muy madura y tal). Entonces conoció a este tío y rápidamente se casó con él.

Agag por supuesto estaba encantado de la vida. Era uno de tantos trepas de NN.GG. que esperaban su oportunidad y utilizó como táctica para escalar posiciones la de ligarse a altos cargos del partido o en su defecto a hij@s de… (Eso fue lo que pasó con Álvarez-Cascos y Genma Ruíz por ejemplo) Y merced a ello, ahora el señor tiene entre sus contactos a Berlusconi gracias a su influyente suegro.

Lo único que tiene que hacer es complacer a Aznar y aguantar a la petarda de su hija… Bueno, vale, es un héroe nacional sólo por ello, pero creo que se capta el mensaje de que es un trepa como cualquier otro. Y de “la niña”… En fin, mejor me ahorraré comentarios.

Un saludo y oye, aunque te cueste, intenta sacar un momento cuando puedas para actualizar tu blog. Merece la pena.


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