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Mercenarios en la práctica 20 diciembre, 2006

Posted by marconius in Dinero, El problemático Oriente.
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Aunque las empresas contratistas y quienes las contratan lo nieguen, los así llamados “contratistas de seguridad” son mercenarios en la práctica, profesionales armados que trabajan por una retribución económica, no sujetos a ninguna ley. Y todavía más, el interés por hacer uso de ellos no responde sólo a una mera cuestión económica.


(Los contratistas son los mejores, yeah)

El artículo 47 del protocolo adicional a la Convención de Ginebra prohíbe el uso de “personas reclutadas para un conflicto armado por un país distinto del suyo y motivado por la ganancia personal”, es decir, mercenarios. Las empresas contratistas, por su parte, aducen que su personal se limita a “ofrecer seguridad”, y aunque realmente no pueden clasificárseles como “mercenarios” en su sentido estricto y de acuerdo con la desfasada definición de la Convención de Ginebra, sin embargo en la práctica sí lo son.

Las razones para usar este tipo de personal son muy diversas. En lo económico, el uso de contratistas de seguridad resulta a corto plazo más barato que la formación y adiestramiento de militares en el ejército. Pero hay otros motivos:

Los contratistas no enseñan su bandera y hacen lo que quieren

Tal y como señalaba en una reciente entrevista para la BBC Jesús Núñez, director del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria, el uso de este tipo de personal no conlleva la mismas consecuencias para los gobiernos que se valen de él. Para empezar, está claro que las posibles bajas que puedan sufrir no tendrán la misma repercusión sobre la opinión pública del país cuyo Gobierno les contrate, que la de los militares caídos en combate, puesto que, al tratarse de contratistas, el Gobierno no se ve directamente implicado.

Ejemplo de esto es que, desde los 90, han muerto decenas de contratistas al servicio del Gobierno estadounidense apoyando al Gobierno colombiano en la lucha contra la guerrilla y la droga, y apenas ha habido alguna repercusión en EEUU.

También sirve como ejemplo la muerte de contratistas en el propio Irak: debido a la carencia de información respecto a las bajas en este colectivo, y a lo dicho antes, apenas sí se habla de los contratistas muertos en ese país, aunque la cifra sea alta, como la ya citada de 650 muertos aportada por el Departamento de Trabajo estadounidense.

Además, y esto es esencial, este tipo de personal, al no ser soldados de una fuerza regular o actores combatientes reconocidos como tales, no quedan afectados por las convenciones de Ginebra. Valiéndose de la especie de “agujero negro” legal que hay en la regulación de este tipo de empresas, pueden llevar a cabo cierto tipo de “trabajos” que un soldado reprobaría aunque sólo fuese por miedo a las consecuencias.

Sus gestas más recientes

Prueba de ello es la implicación de contratistas privados en las torturas de Abu Gharib, como aseguraron varios soldados de la guarnición de la cárcel y varios de los implicados, y por las que, sin embargo, no fue juzgado ninguno de estos mercenarios.

También sirve el testimonio de los periodistas y de los soldados de la Base Al-Andalus de Nayaf en las luchas contra los levantiscos chiíes en la revuelta de abril del 2004. Los soldados recibieron apoyo de un grupo de mercenarios mandados por la autoridad iraquí, de los que se cuenta que “disparaban a cualquier cosa” y que mataron ante los ojos de los españoles por lo menos a una mujer iraquí indefensa.

Alarmas

Los contratistas han sido acusados repetidamente de tener sus propias normas y de actuar por su cuenta sin responder ante nadie. De hecho, los militares estadounidenses y los contratistas sufren en ocasiones de falta de coordinación, y a veces se dan incidentes de fuego amigo. La situación la ilustra la declaración de un tal William L. Nash, un general del ejército estadounidense retirado: “Si estás tratando de ganarte las mentes y los corazones, y los contratistas conducen a 90 millas por hora por las calles atropellando a muchachos, no ayudará a la imagen del Ejército Americano. Los iraquíes no distinguirán entre un contratista y un soldado”.

La ONU ha alertado ya sobre esta oscura tendencia, igual que la Cruz Roja. Advierten sobre la imposibilidad legal de determinar la responsabilidad de los actos de estos contratistas, sobre la terciarización de la guerra y sobre las consecuencias de hacer que un Estado deje de tener el monopolio de la fuerza.

De momento, parece que las empresas de contratistas seguirán actuando en Irak durante mucho tiempo, pues muchas han asegurado además que no tienen ningún problema ante la perspectiva de una posible retirada estadounidense.


Ejemplo de las actividades de los contratistas en Irak: Haz clic en la imagen para ver un famoso vídeo, protagonista en su día de cierta polémica. Está grabado por un grupo de mercenarios que trabajaban para la empresa de seguridad Aegis mientras disparan desde su coche contra vehículos iraquíes al azar:

Video contratistas (Fuente: www.chris-floyd.com)

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